Lo crean o no, cada vez que un yorky entra a un hogar,

se adueña de él .

 

El yorky está extendiendo su reinado. Hace medio siglo, en Estados Unidos ocupaba la posición número 57 entre los favoritos de las razas. Hoy ocupa el segundo lugar, únicamente vencido por el rey, Labrador Retriever.

No es mala opción el que se adueñe del mundo, es una raza hermosa, brava (mayormente), sociable, sofisticada e inteligente. ¿Parecen pocos atributos? Agreguémosle que sabe dar amor incondicional.

Leyendo una revista encontré trece simpáticos ejemplos del carácter del yorkshire y claro, de su primo el biewer. Siempre hay excepción que confirme estas reglas pero veamos su comportamiento social y familiar.   Es gracioso pero realmente tiene fondo.  Un yorky bien educado a todos cae bien y siempre seguirá en casa. A muchos, después de dejarlos volver insoportables, pasa eso, no los soportan y empiezan a errar, de familia en familia, de casa en casa.

 

 

   Distraen a su dueña con extrema gracia.

Mientras que su ama exclama ¡Ahhh! ¡Ohhh!, vemos a un pequeño terrier utilizar sus poderes mágicos y hacer gracias para recibir premios extra, un lugar especial en la cama, apapachos, rascaditas detrás de la oreja o incluso un collar con brillantitos en lugar de aquel de tela de colorcitos que le compraron cuando llegó. Algunos hasta logran que en vez de su agua de garrafón empiecen a darle "Perrier".  Y de su comida ordinaria... olvídense, les cambian el menú a salmón, carne preparada o pollo con vegetales asados como guarnición. 

 

   ¡Cómo ladran!                             

Muchas veces acusan a los yorkys de ser escandalosos. Realmente no son escandalosos sino que ejecutan un cuidadoso plan para obtener lo que quieren.  No ladran todo el tiempo como los critican, solamente ladran cuando:

a) Es hora de comer.

b) Se acerca la hora de comer.

c) Ellos piensan que ya es hora de comer.

d) Se acerca un intruso.

e) Cuando quieren ser acariciados.

f) Cuando quieren salir.

g) Cuando quieren jugar.

h) Cuando se ponen celosos.

i) Cuando quieren regresar a casa.

j) Cuando quieren cualquier cosa.

La cuestión es que para que dejen de ladrar, les tienes que adivinar.

Los yorkys calculan que después de 5 segundos no podrás seguir escuchando sus ladridos sin hacerles caso.  Tú sabrás si los consientes, si es necesario hacerles caso o si te dejas manipular.

 

    Abundancia de pelo.           

 

A pesar de que el yorkshire es muy pequeño, tiene una enorme cabellera.  Mágicamente crece y crece y no cambian de pelo. Su largo y sedoso pelo mantiene bien ocupados a sus dueños, lo cual para el yorky es una recompensa más. Pero vaya que la desquita, si se llega a enredar obligará a su dueño a pasar horas desenredándolo o le cambiará el estilo de peinado volviéndose un yorky con "corte de cachorro", "corte moderno" y otras monerías que le podrán hacer en su lindo pelo.  Su pelo tendrá que ser corto o largo, el tamaño medio no existe porque implica exactamente los mismos inconvenientes del largo y por supuesto, si se trabaja será para obtener la mayor belleza posible.

 

 

Una vez peinados con su coleta y sus moños, los yorkys disfrutan su belleza y hasta pareciera que con el pelo largo su andar es más de la nobleza. El yorky se vuelve Rey.

 

 

     Confunde a su propietario, no se da cuenta cuando se multiplican.

 

   Una vez que un ser humano tiene un yorky, nunca se dará cuenta de cuándo adquiere el segundo. En muchas ocasiones se percata cuando ya tiene tres o cuatro.  Simplemente conviviendo con él, disfrutando su dulzura, se presentará la ocasión de encontrar otro semejante, de buscarle un amiguito para jugar o buscar la parejita. Y claro, seleccionamos al mejor cachorro para quedarse en casa.  Y si son dos los hermosos cachorros que nos roban el corazón no abandonarán el hogar para dejarnos tristes. No, caray, todos "son familia".  No es raro entrar a un hogar donde vive un yorky y pasados dos o tres años encontrar dos o tres "yorkytos" más.

 

   Le echa la culpa a los demás.  

 

Los yorkshire terrier son más inteligentes que la mayoría de los perros y muchas veces logran culpar a otra mascota de las travesuras que han hecho ellos. Todo el mundo piensa: "No pudo haber sido el yorky".  Y sale, que declaran culpable a un inocente.  "El no pudo haber mordido así el mueble", "No pudo haber desenrrollado todo el papel sanitario", "No pudo...", "No pudo...".   Claro, es como el niño consentido, aquél que pensamos siempre que es un angelito simplemente porque nos cae bien o porque es muy cariñoso.  Así vemos que un schnauzer, un labrador, incluso un gato, son castigados y echados fuera de la casa mientras el pequeñito que puso cara de "yo no fui", se queda en casa.   Ojo, mucho ojo, no siempre que son culpables se esconden debajo de la cama, muchas veces sostienen la mirada y hasta ven de reojo a la mascota inocente.

 

   Convence a su dueño de que no lo puede entrenar para hacer sus necesidades fuera de casa.

 

Si piensas que tu yorky va a hacer sus necesidades en el patio o jardín estás equivocado, él cree que tiene los mismos derechos que tú. Y si tú no utilizas el patio para eso, él menos.  Puedes remediar el problema poniéndole un tapete especial para hacer del baño, le gustará más si lo adornas con joyería.  Pero ojo, muy bien pegada porque tampoco le importará adornar su estómago con dos o tres de esas joyitas y el veterinario podría beneficiarse con sus visitas.

 

   Hacen que cambie la planeación familiar. ¿Para qué un bebé si tienes un yorky?

 

Muchos yorkshire terrier son tan consentidos como un bebé, cariñosos, buena compañía, pequeñitos, se pueden vestir, peinar y adornar para salir a pasear, toda la gente los festeja y felicita a sus dueños por su belleza y simpatía... y llegan a convencerlos de que para todos es mejor una buena relación libre de bebés.  Algunos piensan que cuando finalmente su yorky de 5 años tenga 10 a lo mejor se animan por un bebé pero cuando el yorky finalmente pasa a mejor vida... lo reemplaza otro yorky.  Son la dicha para quienes no quieren pagar colegiaturas ni estudiar todas las tardes con un niño travieso.  Los yorkys aprenden rápido y su entrenamiento es de sólo unos meses.

 

    ¿Perro vigilante o acaparador?

Los yorkys son reconocidos por estar siempre alerta, al menor ruido avisan con una gran serie de ladridos. Pero... se les acusa que son de disgusto, no de amenaza para defender a sus dueños. Ladran porque no soportan que alguien ose interrumpir la paz y tranquilidad de su casa y distraiga la atención de sus amos con alguna plática, reunión o festejo que los haga a ellos a un lado mientras los demás se divierten. Les gusta aislar a la familia del mundo exterior, si te dejas, te pueden dejar sin amigos.


Pero no todo son celos con los pequeños yorkys, también son sensibles y tienen compasión, se han reconocido muchos casos en los que se vuelven perros salvadores a pesar de su tamaño pequeño, no sienten miedo de atacar cuando ven a alguien en peligro, y muchas veces, sin que sea su dueño.   Eso sí, si ven niños cerca lo más probable es que corran a esconderse bajo un sofá o cama o en ese rinconcito donde piensan que pasan desapercibidos.

Los niños si los aterrorizan con sus abrazos estrangulantes, con sus jaladas de patitas y hasta con el gran brinco que les hacen dar cuando los sueltan sorpresivamente desde las alturas y no se diga si quieren utilizar una correa.  ¡Cuidado!  Un yorkshire puede enfrentar a un pitbull pero nunca a un niño. Sabe que saldrá perdiendo si se defiende, si ladra e incluso si se escapa pues su dueño grita:  "Doggy, ven acá, Pedrito quiere jugar contigo".

 

   Les disgusta el frío.

Debido a que los yorkshire terrier solamente cuentan con una capa de pelo la mayoría odia estar en clima frío.  Es por ello que sus dueños los compensan comprándoles hermosos sweaters y abrigos que los mantengan calientitos.  Por supuesto que son incómodos para ellos y los yorkys se llevan sus jalones de pelo cada vez que se los quitan para cepillarlos. (Si no es diario el cepillado corren riesgo de perder su hermosa cabellera pues el pelo pierde brillo y se anuda sin remedio, las lanas irán cortaditas al basurero y les tendrán que dar una buena tuzada o razurada).

Claro, el mejor remedio para el frío es que los lleven de vacaciones a la playa en esa temporada.   Y entonces en vez de abrigos, les pondrán bikinis.

Es sorprendente que aún en altas temperaturas si sacas a pasear a un yorky, irá a sentarse precisamente en donde no hay sombra. Claro, después de algunos minutos reflexionará, sólo es "mientras entra en calor".  En las recámaras o dentro de casa buscará el único rayito de sol que pasa por la ventana. 

No obstante sus preferencias debes tener sumo cuidado, un yorkshire se deshidrata rápidamente, siempre ten agua fresca donde él se encuentre y también un espacio con sombra.

  Son portables.

Nada es tan agradable para el yorky como encontrarse donde está la acción. Un yorky es tan pequeño que no tienes excusa para llevarlo a donde quiera que vayas, incluso a esos lugares donde se prohibe la entrada a mascotas. En algunos sitios te rechazarán con tu perrito pero muchas veces los dueños quedan prendados por ese pequeñín, elegante y de dulce mirada que promete ser bien portado. 

 

  Se aburren.

Los yorkys son tan inteligentes que se aburren fácilmente. Tienes que tener un gran surtido de juegos y juguetes para practicar con él. Mientras lo premies con galletitas de perros, les des juguetes y cariñitos será un gran estudiante y aprenderá juegos de obediencia y agilidad.   Claro, quizá ejecute los movimientos que él mismo escoja en vez de los que tú digas pero todos a su alrededor aplaudirán y dirán:  "¡Qué listo y dulce!" y ganará más admiradores que es precisamente lo que él pretende. Es un artista, le gusta acaparar la atención. Es más, le gusta acaparar todo.

 

   Precaución.  Con un yorkshire en casa se corre el riesgo de sea el número uno en el corazón de su dueño.

Cada dueño de yorkshire queda irremediable y profundamente enamorado de su perrito. Maridos, padres y aún los niños se quejan de pasar a segundo lugar. (Claro, es la meta de los yorkshire). La ida al juego de football es relegada por ir a la estética en la veterinaria, las vacaciones se suspenden porque el yorky no puede estar unos días en jaula en una pensión, incluso se llegan a pagar primero las cuentas de la veterinaria que las del doctor de humanos.

 

Bibliografía:

E s t e  t e x t o, e s t á   i n s p i r a d o  e n   u n  a r t í c u l o  d e  D i a n e  M o r g a n  t i t u l a d o:

Y i k e s! Y o r k i e s!.